martes, 6 de octubre de 2015

La ayahuasca es impredecible. Factores que influyen en la experiencia.


      Imagen extraida: http://elrincondelalma.com

El uso de la Ayahuasca, en particular, y de las plantas maestras, en general, es, al menos para mí, un auténtico misterio. Obviamente es un misterio, todo lo que aportan, todo lo que hacen y cómo sucede la simbiosis y la fusión entre el espíritu de la planta y el de la persona que la toma, pero en este caso me refería a algo un poco más trivial, como es el hecho de que un día tomas una dosis de medicina, sea la que sea, y tienes unas vivencias, una experiencia que es imposible describir con palabras, de gran intensidad y color, y de repente otro día tomas el doble o el triple de esa misma medicina y como si nada, como si estuvieras sentado en una terraza viendo la gente pasar. Para mí, hay diferentes factores que influyen en la experiencia que resulta de la toma de la medicina que sea, una de ellas, obviamente, es la sensibilidad de la persona que toma, el grado de limpieza físico-emocional y mental con el que llega la persona, la concentración de la medicina, las resistencias de la persona a ver lo que se encuentra oculto en su interior, la energía del grupo y del que facilita la ceremonia...,  estos son los factores más “visibles o valorables” que se me ocurren en este momento, de los cuales en un futuro hablaremos. El tema para mí hoy, al menos,  es que teniendo claro la influencia de estas variables, tengo la sensación, cada día más, de que hay otras variables no tan concretas ni tan visibles que influyen tanto igual o más en el resultado de la experiencia que éstas que anteriormente hemos mencionado, y estas otras variables siento que tienen que ver, por un lado, con la humildad, con la paciencia, con el respeto propio del proceso de cada uno. Muchas veces veo a gente, empezando por mí mismo, que toma Ayahuasca, San Pedro o Peyote repetidas veces como en un intento de resolver algo rápidamente,  ya que hay algo que está, de alguna manera, perturbando a esa persona, consciente o inconscientemente, ya sea a un nivel más grande o pequeño, pero impidiéndole estar en paz; y como se quiere resolver ese tema, pues toma varias veces con necesidad de resolver, resolver y resolver. Voy viendo cada día con más claridad, que hay veces que no es cuestión de que uno tome más, es simple y llanamente una cuestión de paciencia, de tiempo y de respetar los procesos naturales de las cosas. Es algo así como cuando una fruta está madura cae del árbol por sí sola. La fruta verde en el árbol no se empieza a mover y a tambalearse y a dar vueltas y a tomar ayahuasca para ver si cae antes de tiempo porque tiene ganas de caer, no, la fruta cuando está madura simplemente cae y ya está. Es un tema de tiempo, de respeto de procesos, de paciencia y humildad. Otro ejemplo: cuando una mujer se queda embarazada,  el período de gestación hasta el nacimiento del bebé es de nueve meses, más o menos, todo lo que sea mucho antes o mucho después de alguna manera entraña peligro, cuidado son nueve meses el tiempo ya está. Entonces voy viendo en mi propia experiencia y en la de otros cómo sucede que queremos tomar y tomar y tomar para resolver algo y muy sabiamente la medicina, aunque te tomes más de lo habitual, ese día no te hace nada y aparte de que las expectativas y las experiencias pasadas suelen ser un condicionamiento y una característica que invita a la “decepción” en la toma, por llamarlo de alguna manera, porque la medicina, en su grandísima sabiduría, ese día aparentemente no te hace nada y digo aparentemente porque SIEMPRE trabaja, lo que pasa es que hay muchas maneras de trabajar, por eso su efecto es impredecible, y te está diciendo a su maner: "No más, no es momento". Además muchas veces los mensajes llegan de una forma más sutil y no tan fuertes, pero como estamos acostumbrados a experimentar visiones con gran intensidad esperamos que siempre sea así y en muchas ocasiones no lo es. Con esto quiero deciros, más bien quiero recordarme a mí mismo que estas plantas, en su gran sabiduría, saben siempre lo que hacen y lo que tienen que hacer en cada momento adecuado y que para tomarlas hace falta humildad, paciencia y confianza en que todo lo que te muestran tiene su razón de ser, aunque a ti te gustara que fuese de otra manera. Por suerte, siempre llevo conmigo "Un curso de milagros" y "El perdón", con lo cual, cuando me veo en esas situaciones de frustración, insatisfacción e incomprensión, me apoyo en el curso y el perdón durante la ceremonia, me suelen aportar una comprensión mayor de lo que está sucediendo y me deja en un estado de bastante paz y serenidad.
Sé paciente contigo mismo. Respeta tus tiempos. Aunque eso, al menos para mí, es bastante difícil. Un abrazo. El Despertar es Vital.

2 comentarios:

  1. Gracias . Julio que sinceras palabras y como han calado en mi triste corazón . Humildad, paciencia y confianza. Y perdón yo también me estoy agarrando al curso de milagros ya me rendí hace tiempo pero no encontraba el,camino el curso me está indicando el camino y poco a poco recuperando la Fe... la confianza en la Mente De Dios y la rendición de mimyo. Gracias por haber pasado por mi vida y cuenta conmigo para la próxima de Ayahuasca. Muchas bendiciones para ti y tu familia . Gracias gracias y gracias

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